Fortaleciendo el vínculo afectivo entre padres e hijos.

El juego en la etapa infantil tiene una importancia que muchos padres y madres desconocemos. Es básico y vital para el buen desarrollo de nuestros pequeños, que además, nos ayuda a crear un fuerte vínculo afectivo con ellos. Cuando juegan, estan totalmente implicados en la actividad expresando, sintiendo y viviendo el juego. 

Hemos preparado un conjunto de materiales para que podais conocer y entender la importancia de jugar en el buen desarrollo evolutivo de vuestros hijos:

1) Una guía educativa con información útil sobre esta etapa: ¿Cómo crear un vínculo afectivo mediante el juego? ¿Qué tipos de juegos existen? ¿Cómo debemos jugar con ellos? Etc. Con prólogo de Imma Marín.

2) Recursos y juegos educativos:

1. El cuento «El planeta de los mimos», ideal para conocer los tipos de mimos y lo importantes que son durante la infancia.

2. Un póster basado en el cuento «El planeta de los mimos» ,con el que podrás jugar con tus hijos a identificar los mimos.

3. Un póster con 6 puntos clave para jugar y mimar a nuestros pequeños

4. El juego «Juegamimos», creado especialmente para divertirse con los niños.

La importancia del juego infantil para potenciar el vínculo afectivo.

Recursos para descubrir el juego durante la infancia.

El juego es imprescindible durante la infancia.

Jugar es una necesidad de nuestros niños pequeños a lo largo de toda su infancia, y no se trata de un capricho o de algo superficial. Jugar es necesario, tanto para el niño como para el adulto, aunque no significa lo mismo para cada uno de ellos. El adulto juega para distraerse, relajarse, entretenerse, descansar o tomar distancia de sus preocupaciones y obligaciones. El niño, en cambio, juega para disfrutar, aprender y crecer.

Para cualquier niño y niña del mundo, el juego es una función vital y básica. No es un simple pasatiempo o distracción, ni mucho menos una pérdida de tiempo como en ocasiones oigo de padres o abuelos, que se refieren así al juego de los pequeños: “No está haciendo nada, solo está jugando”. Queridos adultos, cuando un niño de cualquier edad está jugando, lo está haciendo todo, pues cuando juega se entrega por completo a esa actividad implicando su cuerpo, su inteligencia, su afectividad, su comunicación, sus emociones y sensaciones.

Edades recomendadas: 0 a 6 años.