Un proceso que necesita atención emocional.

Muchos niños y niñas pequeños usan el chupete desde los primeros meses de nacer, como un objeto especial que no solo les calma su necesidad de succionar, sino que además les calma otras necesidades de tipo emocional. Succionar el chupete les ayuda a relajarse, tranquilizarse o encontrar alivio en momentos  de inseguridad, de tristeza, de miedo, desasosiego, estrés, etc.

El chupete es su gran aliado para superar estos momentos críticos, y por tanto, renunciar a él no es fácil para la mayoría de ellos. Pero para no entorpecer su buen desarrollo del habla es necesario dejen de usarlo pasado los dos años. 

Para ayudar a que ésta sea de forma positiva, reforzando además la buena autoestima del niño o niña. En este contenido , te ofrecemos la información, orientación y materiales necesarios para que  puedan ayudar y guiar a los peques que deben despedir a su chupete. Eso sí, esta ayuda tiene muy en cuenta cómo atender también las necesidades emocionales del niño o niña ante este proceso de despedida. 

 Aquí encontrarás:

1) Una guía educativa para informar y orientar de forma práctica a padres y educadores sobre las diferentes fases que componen el proceso de la despedida: la preparación, la despedida y el consuelo. Además de responder a preguntas tales como ¿Cuándo empezar? ¿Cuál es la mejor técnica? ¿Qué hacer? ¿Qué evitar?

2) Materiales educativos: sencillos y útiles recursos para alentar y ayudarlo de forma positiva en la despedida

  1. Póster de progresos Edúkame, un recurso que motivará al niño al ver sus avances durante el proceso.
  2. Sobre muy especial para despedir su chupete.
  3. Diploma de mayor que le entregará el Hada de los Chupetes.

Edades recomendadas: 1 a 4 años.